Reciclar de forma eficiente se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la población durante los últimos años. La ciudadanía está cada vez más concienciada con la necesidad del cuidado del medio ambiente, pero las campañas de sensibilización siguen siendo esenciales para intentar extender esta preocupación y conseguir un mayor porcentaje de elementos reciclados.

Para conseguir este objetivo Sigre, como lleva haciendo cada año desde 2001, ha lanzado su nueva campaña de sensibilización social para el reciclaje de medicamentos y envasases de medicamentos vacíos. Bajo el lema “Un paso al frente por el medio ambiente” pretenden impulsar una participación más activa por parte de los usuarios en el reciclaje de residuos farmacéuticos.

La idea principal de la campaña es recordar a la población que todos y cada uno de los individuos juega un papel vital en el cuidado del medio ambiente mediante el reciclaje. Pero esto no supone únicamente una mejor gestión de los residuos como los envases vacíos o los medicamentos. También juega un papel fundamental en prevenir la automedicación en casa. Un 43% de la población suele guardar en casa los restos de medicamentos como los antibióticos una vez acabado el tratamiento correspondiente. Sin embargo, llevando esta medicación sobrante a un Punto Sigre se puede prevenir una utilización inadecuada de los medicamentos y, al mismo tiempo cuidar del medio ambiente.

Punto Sigre, punto limpio.

Los puntos Sigre están entre nosotros desde el año 2001, y actualmente puede encontrarse un Punto Sigre por cada 846 hogares en España gracias a un tejido de más de 22.000 farmacias en todo el país. Gracias a esta amplia distribución es posible deshacerse de forma sencilla de todos los envases y restos de medicamentos con todas las garantías, tanto para el medio ambiente como para la salud.

El farmacéutico juega un papel clave en los Puntos Sigre. En muchas ocasiones los usuarios no reciclan debido al desconocimiento sobre los procesos y, esencialmente, sobre cuáles son los envases y medicamentos que pueden depositarse en estos puntos. Por este motivo el farmacéutico se ha convertido en su principal fuente de información. Esta comunicación más fluida ha permitido que las cifras de envases y medicamentos reciclados aumente exponencialmente en los últimos años según las estadísticas de Sigre.

¿Es posible una farmacia eco?

No cabe duda que nos encaminamos hacia un futuro más verde. Como ya hemos dicho, la concienciación de la población respecto a la necesidad que supone el reciclaje y el cuidado del medio ambiente cala cada vez más hondo. Pero no es la población la única que necesita concienciarse para ello.

La industria farmacéutica, respondiendo a las inquietudes de la población y de los propios productores, ha introducido cambios en su producción en los últimos años. No hay mejor forma de evitar contaminar que la prevención a la hora de diseñar los envases para los medicamentos. Por ello se han lanzado a rediseñarlos para que cada vez sean menos contaminantes y más fáciles de reciclar. Incluso reducir su peso y su volumen contribuye a minimizar el impacto en el entorno, como ha sucedido en los últimos 20 años.

Pero el avance hacia una industria más ecológica no ha sido nunca tan evidente como durante el pasado año 2019. En este período se han ahorrado hasta 178 toneladas de materias prima en el diseño de los envases, la fase en la que más impacto ambiental se genera de todo el proceso industrial, alrededor de un 80%. Sin duda, las medidas de ecodiseño aplicadas a la producción de alrededor de 50 laboratorios farmacéuticos han probado su eficiencia y superado las expectativas.

Lejos de la utopía.

La farmacia verde, la farmacia eco, esa farmacia preocupada por el medio ambiente existe. Pero, aunque la industria juegue un papel fundamental a la hora de reducir la contaminación en los procesos de fabricación, no cabe duda que cada usuario puede aportar su pequeño grano de arena utilizando un Punto Sigre.

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