Seguramente, a estas alturas la gran mayoría de la población habrá oído hablar del CBD. Tres letras con las que nos vamos familiarizando poco a poco porque ya están integradas en nuestras vidas.

Pero vamos a ponernos en contexto. La planta Cannabis sativa, también conocida como cannabis o cáñamo, tiene más de 80 sustancias químicas. Se las conoce como cannabinoides. Una de esas sustancias químicas es el Cannabidiol, más conocido por sus siglas CBD. Así que sí, el CBD proviene del cannabis. ¿Y eso qué significa? ¿Es perjudicial para la salud? ¿Supone un peligro?

Lo cierto es que el uso terapéutico del cannabis es un tema que genera controversia pero que, a su vez cada, cada día está en boca de un mayor número de expertos que discuten sobre su uso. Tanto es así, que el Congreso Europeo de Oficina de Farmacia y Salón de Medicamentos y Parafarmacia, celebrado recientemente en el marco de Infarma, en Madrid, y donde Canarifarm estuvo presente, ha acogido una ponencia para abordar la aplicación medicinal del cannabis.

Los expertos coinciden en que el cannabis es una planta llena de oportunidades y gran potencial, segura en uso adecuado con control médico. Muchas de las sustancias de la planta, dicen los expertos, se pueden usar de manera terapéutica.

El CBD, por su parte, se usa en productos considerados “cosméticos” y contiene propiedades terapéuticas tales como: antiinflamatorio, analgésico, neuroprotector, anticonvulsivante, antioxidante, anti-náusea, antiemético, ansiolítico, antipsicótico, agente antitumoral, inmuno-modulador, refuerza el sistema inmune, mejora la fibra de la piel, atenúa el insomnio, entre otras.

Entre los productos más conocidos que contienen CDB se encuentran:

Aceite de CBD

Utilizado como complemento alimenticio, es la forma más común de consumir este aceite. No es adictivo y no produce efectos secundarios. Suele venderse en gotero. Para obtener sus beneficios, basta con poner unas gotas en la lengua.

Cremas y pomadas

El CBD tiene numerosos beneficios para la piel. Aplicado en cremas o pomadas, su principal efecto es el antiinflamatorio. El efecto frío/calor ayuda a aliviar los dolores localizados para las personas que padecen enfermedades como artritis o dolor muscular crónico. También lo usan los deportistas para disminuir el dolor muscular después de horas de entrenamiento.

Normalmente, el organismo tolera bien el CBD y su uso no tiene riesgos para la salud. En dosis muy altas puede causar ciertos efectos secundarios como sequedad en la boca, diarrea, somnolencia, fatiga, disminución del apetito, náuseas o irritabilidad.

El CBD va ganando posiciones poco a poco en el tablero médico, lo que ha disparado su conocimiento y su auge. Sus propiedades terapéuticas no adictivas, así como su no toxicidad, apuntan a que el revuelo sobre este producto seguirá creciendo. A eso se suma el hecho de que hay países que ya han legalizado el producto para diferentes mercados.

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